Un ciudadano colombiano de 26 años murió este lunes durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Biddeford, estado de Maine, Estados Unidos. Aunque las autoridades federales aún no han revelado oficialmente su identidad, el hecho es investigado por el FBI y la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), en medio de llamados para garantizar una investigación independiente y transparente.
Las circunstancias del tiroteo siguen sin estar claras. Inicialmente, el senador Angus King aseguró que la víctima era el objetivo de una orden migratoria; sin embargo, horas después informó que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le aclaró que el colombiano no era el objetivo del operativo. Mientras tanto, organizaciones defensoras de migrantes sostienen que el joven tenía autorización para trabajar en Estados Unidos y se dirigía a su empleo cuando ocurrieron los hechos, aunque esa información no ha sido confirmada por las autoridades federales.
El caso ha provocado reacciones de líderes políticos y de la comunidad local. La gobernadora de Maine, Janet Mills, confirmó que fue informada del incidente, mientras que la senadora Susan Collins y el senador Angus King pidieron una investigación exhaustiva. Además, se realizaron manifestaciones en Biddeford y frente a la oficina de Collins, donde los asistentes exigieron mayor transparencia y rendición de cuentas sobre la actuación de los agentes federales.
La muerte del colombiano ocurre apenas días después del fallecimiento del inmigrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo durante otro operativo de ICE en Houston, un hecho que también permanece bajo investigación. Ambos casos han intensificado el debate en Estados Unidos sobre los protocolos de uso de la fuerza en operativos migratorios y el papel de las autoridades federales en este tipo de procedimientos.