La cifra de víctimas mortales por los fuertes sismos que sacudieron a Venezuela hace doce días continúa en aumento, mientras los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos trabajan en un plan de reconstrucción para las zonas afectadas.
De acuerdo con el balance oficial, los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 dejaron al menos 16.740 personas heridas y 17.854 damnificados que perdieron sus viviendas, lo que obligó a las autoridades a habilitar 82 campamentos temporales para atender a la población afectada.
Los organismos de emergencia mantienen las labores de búsqueda, atención médica y entrega de ayuda humanitaria, al tiempo que se evalúan los daños en infraestructura y servicios públicos.
En paralelo, representantes de Venezuela y Estados Unidos avanzan en la coordinación de acciones para apoyar la reconstrucción de las comunidades más golpeadas por la emergencia y acelerar la recuperación de las regiones afectadas.