La movilización de la embarcación fue confirmada mediante una publicación oficial del Southcom en la red social X, aunque las autoridades militares estadounidenses no entregaron detalles sobre los objetivos específicos de la operación ni sobre su duración en la región.
El movimiento se produce apenas 24 horas después de conocerse la acusación formal contra Castro, lo que ha despertado interpretaciones en sectores diplomáticos y militares sobre una posible señal de presión de Washington hacia el gobierno cubano.
Medios estadounidenses señalaron que el Comando Sur destacó la “letalidad y alcance sin igual” del USS Nimitz, uno de los portaaviones más emblemáticos de la Armada de Estados Unidos. La nave, impulsada por energía nuclear, tiene capacidad para transportar decenas de aeronaves de combate y operar sistemas avanzados de defensa y ataque.
Hasta el momento, ni el gobierno cubano ni el Departamento de Estado de Estados Unidos se han pronunciado oficialmente sobre si el despliegue corresponde a ejercicios militares rutinarios o a una estrategia de disuasión frente al escenario político y judicial relacionado con el exmandatario cubano.
La presencia del USS Nimitz en el Caribe refuerza la vigilancia militar estadounidense en la zona, en un contexto marcado por uno de los periodos más tensos en las relaciones entre Washington y La Habana.
El Comando Sur mantiene operaciones permanentes de monitoreo en América Latina y el Caribe, con énfasis en capacidad de respuesta rápida ante posibles situaciones que afecten la seguridad regional.