La propuesta del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de establecer a Barranquilla como sede alterna del Gobierno Nacional reavivó el debate sobre las condiciones del aeropuerto Ernesto Cortissoz, principal terminal aérea de la ciudad. Expertos del sector consideran que la infraestructura puede asumir ese desafío, aunque advierten que aún existen obras y ajustes por completar.
Según Héctor Carbonell, director ejecutivo de la Cámara Colombiana de Infraestructura (CCI), Seccional Norte, entre las prioridades se encuentran la culminación de la zona de entrega de equipaje nacional, los muelles internacionales y el corredor estéril para pasajeros internacionales, además de mejorar el funcionamiento del aire acondicionado, las bandas transportadoras, el sistema eléctrico y otros aspectos relacionados con la operación diaria.

Paralelamente, continúa en etapa de factibilidad una iniciativa privada presentada ante la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), que plantea la modernización integral del Ernesto Cortissoz sin cambiar su ubicación. El proyecto busca renovar la terminal y adecuarla a estándares internacionales para responder al crecimiento de la demanda en los próximos años.
De concretarse la propuesta de que Barranquilla funcione como sede alterna del Gobierno, el aeropuerto tendría un papel clave en la recepción de funcionarios, delegaciones diplomáticas y visitantes internacionales, lo que incrementaría la importancia de culminar las obras pendientes y avanzar en su proceso de modernización.