Un nuevo choque se desató entre el presidente Gustavo Petro y el Sindicato de Trabajadores de la Unidad Nacional de Protección (UNP), luego de que la organización denunciara presuntas irregularidades en el proceso de contratación de cerca de 6.000 nuevos funcionarios, asegurando que las vinculaciones se estarían realizando sin suficiente transparencia y favoreciendo a determinados sectores.
El presidente del sindicato, Wilson Devia, afirmó que el Gobierno modificó de forma acelerada los requisitos para acceder a cargos de oficiales de protección, reduciendo las exigencias académicas y, según dijo, priorizando el ingreso de personas vinculadas al antiguo movimiento M-19. Además, sostuvo que cuentan con audios que, a su juicio, respaldarían esas denuncias y pidió al Gobierno entrante revisar el proceso de contratación.
Las acusaciones fueron rechazadas por el presidente Petro, quien respondió a través de su cuenta de X que “un sindicato de trabajadores jamás debe arrodillarse a las mafias” y aseguró haber solicitado la judicialización de quienes, según él, buscan desviar recursos públicos y afectar la protección de personas amenazadas en el país.
Hasta el momento, las denuncias del sindicato no han sido respaldadas por decisiones judiciales ni por pronunciamientos de los organismos de control. Entretanto, la controversia continúa escalando en medio de los últimos días del Gobierno Petro y del proceso de transición hacia la administración del presidente electo Abelardo de la Espriella.