En entrevista con Emisora Atlántico, el analista señaló que junio cerró con 117 homicidios, la cifra mensual más alta del año. De acuerdo con los datos presentados por García Medrano, la evolución de los asesinatos durante el primer semestre fue la siguiente: enero (96), febrero (93), marzo (101), abril (104), mayo (113) y junio (117), reflejando una tendencia sostenida al alza.
El investigador aseguró que el denominado mapa criminal "invisible" del Atlántico evidencia un reposicionamiento de líderes territoriales y la disputa por el control de rentas ilegales entre diferentes organizaciones.
García Medrano indicó que municipios como Puerto Colombia enfrentan una situación compleja por la presencia de tres estructuras delincuenciales que mantienen en zozobra a la comunidad. Añadió que el grupo La Nueva Generación, al que señaló como una disidencia de Los Costeños, ha incrementado su actividad criminal en esa zona.
A esto hay que agregar que otros municipios como Santo Tomás y Palmar de Varela también registran una reorganización de estructuras ilegales, las cuales, según manifestó, ejercen presión sobre comerciantes y emprendedores mediante acciones extorsivas y otros delitos.
Como ejemplo del deterioro de la seguridad, recordó que durante el más reciente puente festivo fueron asesinadas 16 personas en el departamento del Atlántico, hecho que calificó como una muestra de la gravedad de la situación.
En materia de seguridad ciudadana, el investigador planteó reabrir el debate sobre un sistema más selectivo para autorizar el porte de armas de defensa personal, bajo la supervisión del Ministerio de Defensa, argumentando que la discusión debe retomarse ante el fortalecimiento de las organizaciones criminales.
Las cifras expuestas por García Medrano muestran un incremento progresivo de los homicidios durante el primer semestre de 2026, al pasar de 96 casos en enero a 117 en junio, el registro mensual más alto del año. El investigador atribuye este comportamiento a la reconfiguración de estructuras delincuenciales y a las disputas por el control territorial en el área metropolitana de Barranquilla y varios municipios del Atlántico.