Los precios de las boletas en el mercado de reventa para los cuartos de final del Mundial 2026 registraron caídas de hasta un 60 %, luego de las eliminaciones de selecciones con gran poder de convocatoria como Estados Unidos y Portugal, lo que redujo significativamente la demanda de entradas.
Uno de los descensos más marcados se presentó en el partido entre España y Bélgica, cuyas entradas pasaron de cotizarse en más de 3.200 dólares a cerca de 1.300 dólares. Otros encuentros de cuartos de final también experimentaron reducciones importantes en sus precios.
Especialistas atribuyen la caída al menor interés de los aficionados tras la salida de selecciones con grandes bases de seguidores, lo que obligó a los revendedores a ajustar los precios para facilitar la venta de las entradas antes de los partidos.